En nuestros olivares del Valle del Limarí crecen dos variedades de oliva con herencia mediterránea: la española Manzanilla y la italiana Frantoio. Ambas se adaptaron perfectamente al clima templado y seco de Punitaqui, donde el sol intenso y los suelos minerales dan lugar a aceites de gran carácter.
La variedad Manzanilla, originaria de Andalucía, produce un aceite suave y frutado, con notas a manzana verde, almendra y hierbas frescas. Su sabor dulce y equilibrado la convierte en la favorita para ensaladas, pescados y preparaciones frías. Por su parte, la Frantoio, proveniente de la Toscana, ofrece un aceite intenso y aromático, con matices de hierba recién cortada, tomate verde y nuez. Es el acompañamiento ideal para carnes, pastas y platos calientes. Según el Consejo Oleícola Internacional (IOC), estas variedades se encuentran entre las más valoradas por su estabilidad, sabor y contenido de antioxidantes naturales. En Sol de las Pircas, ambas se prensan en frío para mantener intactas sus propiedades sensoriales y nutricionales.
El resultado es un aceite extra virgen de acidez 0,14%, que combina lo mejor de dos tradiciones olivareras milenarias con la pureza del Valle del Limarí. Cada botella es un homenaje a la diversidad del Mediterráneo, reinterpretada desde el norte de Chile.

